El horario clásico “de mañana y de tarde” en la oficina está cada vez más cerca de llegar a su fin gracias a la tecnología e Internet. Dos elementos que permiten hacer muchos trabajos de manera deslocalizada.

De hecho, las empresas, cada vez más concienciadas de esta posibilidad, ofrecen a sus empleados diferentes opciones que les permitan conciliar su vida personal y laboral.

Pero ¿qué es lo que entendemos por un trabajo flexible y qué sectores se ajustan a estas características?

¿Qué entendemos por trabajo flexible?

Un trabajo flexible es aquel que permite a los profesionales adaptar su horario y su manera de trabajar.

Por lo tanto, no se trata únicamente de un concepto, sino de una forma de vivir y de desarrollarse profesionalmente basada en la siguiente premisa:

Lo más importante es el rendimiento y la calidad de lo que hacemos, no dónde estemos o el tiempo que invirtamos en ello.

Un trabajo flexible nos permite organizar mejor nuestro tiempo y, sobre todo, optimizarlo. Por ejemplo, elegir el horario de entrada y de salida, trabajar algunos días más que otros o elegir los días de vacaciones hace que los empleados asuman mayores responsabilidades y den el 100% cada minuto que pasan en su puesto de trabajo.

Evidentemente, existen empleos que requieren horarios prefijados (aquellos del sector servicios que están de cara al público – tiendas, bares, restaurantes, puestos de mercados, etc. – o los que están ligados estrictamente a la producción – cadena de montaje, fábricas, etc. –

Sin embargo, hay otros, de carácter creativo o dedicados a la gestión de recursos o personas, que pueden organizarse en función de las necesidades de la empresa y del trabajador siempre que se cumplan unos objetivos establecidos.

De hecho, existen tantas fórmulas como empleados y negocios. Algunas de las más habituales son:

  • Flexibilidad total. Cuando un empleado decide cómo repartir sus horas de trabajo para conseguir los objetivos que se le han asignado.
  • Teletrabajo. Cuando el empleado trabaja desde su casa algunas horas, algunos días o de forma permanente.
  • Jornada intensiva. Cuando las horas de trabajo se agrupan por jornadas para optimizar la producción y que el trabajador pueda conciliar su vida profesional y familiar.
  • Por proyectos, tareas u objetivos. En este caso no se valoran cuándo ni cuántas horas se han invertido, sino un resultado final obtenido en un plazo de tiempo.

Ventajas del flexiworking para las empresas

Aparentemente, las ventajas del trabajo flexible o flexiworking son notables para los trabajadores, pero también las empresas se benefician de ello.

A continuación, exponemos varios ejemplos:

  • Menos rotación laboral. Esto repercute positivamente en los empleados (se sienten más seguros) y en la organización (al haber menos rotación, el gasto en selección de personal y en formación de nuevos empleados es menor, y se fomenta la retención de talento).
  • Menos absentismo laboral. El trabajo flexible hace que los empleados aprovechen mejor su tiempo en la empresa. A medio/largo plazo, este tiempo efectivo se traduce en ahorro de dinero y de recursos.
  • Mayor productividad. La seguridad y la intensificación del trabajo se traducen en un mayor rendimiento que, a su vez, contribuye a una mayor productividad.
  • Mayor compromiso. Un trabajo flexible suele ser sinónimo de menor estrés y aumento del bienestar del empleado o colaborador, quién, en estas condiciones, puede identificarse más fácilmente con los valores y la filosofía de la organización y aplicar un mayor esfuerzo por desarrollarse dentro de la organización.

Los trabajos más flexibles: sectores que apuestan por la conciliación personal y laboral

  • Profesionales de la salud. Aunque su trabajo a ocasiones está condicionado por las urgencias, tanto médicos como fisioterapeutas, odontólogos o psicólogos (por poner algunos ejemplos) pueden tener una consulta propia y gestionar la atención de sus pacientes.
  • Comerciales. Tradicionalmente el trabajo de comercial se ha definido por la flexibilidad, y las nuevas tecnologías aumentan su funcionalidad en este sector. Los horarios de estos profesionales se ajustan a reuniones y visitas con clientes, así que pueden organizar su agenda con tiempo según sus necesidades y prioridades.
  • Creativos. Publicistas, diseñadores, redactores… los trabajos creativos están vinculados a la flexibilidad por dos motivos. El primero, la inspiración no siempre es la misma y puede condicionar su rendimiento. El segundo, que disponen de todos los medios y tecnologías para desempeñar su trabajo desde cualquier lugar: con un ordenador o una tableta y conexión a Internet es suficiente. Por eso, tanto estos profesionales como escritores, ilustradores o guionistas suelen trabajar por proyectos, lo que les permite marcar sus horarios de trabajo y gestionar mejor su tiempo.
  • Profesores. Tanto profesores particulares como profesores adjuntos pueden dar a los alumnos tutorías online o clases por Skype, lo que aumenta su flexibilidad y les permite compaginar este trabajo con otros.
  • Informáticos, diseñadores web y desarrolladores de software. Sin duda, uno de los sectores idóneos para el home office (trabajo desde casa). Tanto el diseño de apps o páginas web como su mantenimiento, así como el análisis de datos o la gestión de sistemas en red pueden hacerse de manera remota. De hecho, muchas veces estas tareas deben hacerse fuera del horario habitual (en horas de menor tráfico de Internet, por ejemplo), lo que facilita la organización y, por ende, la flexibilidad.
  • Product Manager y desarrolladores de negocio. Ambos profesionales han hecho de la flexibilidad en el trabajo una de sus señas de identidad, pues están vinculados a la oportunidad. Los primeros impulsan el desarrollo de productos en una organización, generalmente recurriendo a recursos digitales que pueden manejar desde cualquier lugar; los segundos identifican oportunidades para ventas, expansión o asociación con otros negocios.
  • Asesores y gestores. Este sector es uno de los que mayor flexibilidad ha ganado gracias a Internet y a la posibilidad de realizar múltiples gestiones a través de la red. De hecho, muchas asesorías ofrecen sus servicios online y sus colaboradores realizan sus tareas desde casa y en el horario que desean.

La flexibilidad laboral está cada vez más valorada y se ha convertido, junto con la posibilidad de formación, la promoción profesional y el salario, en una de las prioridades de muchas personas a la hora de buscar un empleo.

Puesto que los beneficios son notables para todos, las organizaciones no deben perder la oportunidad de implantar políticas de flexibilización que les ayuden a aumentar su productividad, retener el talento y tener nuevas oportunidades de negocio.