En momentos de crisis, de incertidumbre e inseguridad es cuando realmente se vislumbra la esencia de todo, de las personas y de las empresas.

Muchos hablan sobre la importancia de tener valores corporativos, un propósito de empresa bien definido y una comunicación clara y transparente. Pero ¿cuántos lo trabajan a diario para que se aplique en la realidad?

En Grup Montaner, hace aproximadamente 5 años empezamos a trabajar firmemente en encontrar y definir unos valores con los que todos/as pudieran sentirse identificados, tanto a nivel personal como en las decisiones y tareas del día a día laboral. Esto comportó mucho trabajo en equipo, pues el objetivo no era definir unos valores cualesquiera, quería decir que a partir del momento en que se hicieran oficiales, se transmitirían en adelante a todos nuestros proveedores, clientes y trabajadores o colaboradores, sería parte del ADN de la compañía y de todo el que formara parte de ella. Si acabas de empezar tu aventura con nosotros y todavía no los conoces, te invito a que conozcas cada uno de los 5 valores que forman Grup Montaner: Integridad, Disfrutar, Efectividad Sostenible, Calidad y Superación.

Desde que se definieron, hemos impulsado diversas acciones para tenerlos siempre presentes en nuestro día a día con nuestros valores corporativos: tazas de bienvenida a nuevas incorporaciones en las que aparecían los 5 valores, propuesta a personas de cada departamento de la empresa para que actuaran como sus embajadores compartiéndolos con sus compañeros, clientes y proveedores, actividades de reflexión sobre cómo reconocerlos en sesiones con una consultora externa y en jornadas de verano, etc.

Todo esto, hizo que llegara un punto en que, al pronunciarse la palabra ‘valores’ en la empresa, la gente los recitara de memoria. El objetivo de dejar huella, de que calaran entre los empleados/as, se estaba consiguiendo gracias a ese esfuerzo y, sobre todo, al impulso que se ha dado desde el primer día desde Dirección General.

Los valores en tiempos de crisis

¿Siguen igual de presentes los valores en momentos de crisis? La pandemia nos ha cambiado en todo, desde la forma de ser, de pensar, de valorar, hasta la forma de actuar, de decidir y reflexionar. Y ha afectado en todos los planos posibles. 

En momentos de incertidumbre e inseguridad parece que centrarse en qué hacer para salir hacia adelante como sea es lo más prioritario. Sin querer, pueden dejarse de lado las necesidades de las personas, se puede perder el foco, el día a día pasa a ser lo más importante. Pero es aquí, en estos momentos de crisis, en los que las empresas deben defender todo aquello que han promulgado en tiempos de calma. Si las personas son lo primero, la relación con clientes y proveedores sigue una regla ética, la comunicación es continua… no puede cambiar por mucho que suba la marea. Por ello, dedicamos tiempo a ver cómo cuidar primero desde dentro para poder seguir aportando valor también hacia fuera.

Reconocer los valores a distancia y en un entorno desfavorable, sobre todo a nivel emocional, era un reto. Pero fue el propio Joan Montaner quien no quiso perderlos de vista, por lo que se buscaron nuevas vías de acercarlos y vislumbrarlos dentro de esa nueva realidad.

Organizamos sesiones online con Laura Estil·las, consultora externa de Montaner&A, con quién anteriormente ya habíamos llevado a cabo sesiones presenciales para vivir y reconocer esos valores en el día a día. Estas nuevas sesiones o talleres se organizaron por departamentos, para que un máximo de 10 personas pudiese conectarse durante 1 hora y media y reflexionar por parejas cómo, en la nueva realidad, podían también encontrar presentes esos valores en las nuevas rutinas. Al principio parecía difícil reconocerlos, pero en el transcurso de la sesión y gracias a compartir las diferentes experiencias, los equipos se dieron cuenta de que, en los pequeños detalles, seguían identificando la esencia de cada uno.

habilidades profesionales más demandadas - sesion corporativa

 

Por otro lado, una vez aplicado el nuevo modelo de trabajo en remoto con la fórmula 4/1 para Servicios Centrales y 3/2 para oficinas Quality, trabajo temporal, se quiso dar un detalle a todos/as que recordara, una vez más, que nuestra filosofía seguía adelante con nosotros.

Dimos sabor a nuestros valores. Quisimos encontrar una nueva experiencia que nos los hiciera vivir de otra forma, y buscamos el sabor que podía reflejar cada uno de ellos. Creamos una caja con los 5 valores y dentro, cada uno estaba representado en formato bombón con un sabor de chocolate y forma distinta.

Con estas acciones y el esfuerzo por parte de todos, conseguimos que los valores estén presentes en todas las formas de hacer de la organización, incluidos en momentos de crisis como el que hemos vivido a raíz de la pandemia. De hecho, nos hemos esforzado todavía más para no perder nuestra esencia en unas circunstancias que parecían propiciar todo lo contrario con un posible olvido de las bases.

Por lo que, si logramos que los valores estén visibles y somos capaces de reconocerlos en cualquier circunstancia, incluidas las difíciles, el reto está conseguido.